Escrito por: Viviana Moyano Grimaldo Viñedo en Napa Valley. Tomado de: travel.usnews.com HISTORIA Entre los países productores de vino del nuevo mundo, Estados Unidos destaca particularmente por tener una de las historias vinícolas mas interesantes. Muchos pensarían que el comienzo de dicha historia es más bien reciente, pero como lo veremos a continuación, la existencia de la vid en este territorio, ha estado presente desde tiempos inmemoriales y el desarrollo de su vinicultura, marcado particularmente por varios sucesos históricos y el aporte de la mano de los inmigrantes. Es así como, la historia de la vid en Norteamérica comienza con las exploraciones del vikingo Leif Erikson, quien en 1001 d. C., navegó desde Groenlandia hacia tierras desconocidas y al parecer se topó con Norteamérica. Según dicha saga nórdica, un alemán llamado Tyrker, que pertenecía a su compañía, hizo el descubrimiento de lo que llamó: “vinber” que, en el nórdico antiguo original traducido al español, significa "uvas". Con este descubrimiento, los nórdicos prepararon una carga en sus embarcaciones y Leif decidió denominar a esta tierra como "Wineland”[1]. Posteriormente, con el descubrimiento de América, los colonos europeos encontrarían en el territorio este, de lo que hoy sería Estados Unidos, una gran variedad de especies de uvas nativas como: la Vitis Labrusca, la Vitis Riparia, la Vitis Aestivalis o la Vitis cordifolia. Sin embargo, los vinos producidos con dichas uvas no producirían el resultado esperado. Por ese motivo, el siguiente paso sería importar esquejes de Vitis Vinifera desde Europa para cultivar variedades más familiares como Cabernet Sauvignon, Merlot o Chardonnay, las cuales comenzarían a ser cultivadas a lo largo de toda la costa Atlántica. Infortunadamente, los resultados tampoco serían alentadores, pues todos los viñedos terminarían muriendo a los dos o tres años de cultivados. Para entonces, no se conocía la causa de esta situación, algunos pensaban que era el clima u otras enfermedades nativas. Años después, con la aparición de la Phylloxera en Europa, más exactamente entre 1858 y 1862, periodo en el que un gran número de plantas vivas sembradas en Norteamérica, fueron llevadas a Burdeos, Inglaterra, Irlanda, Alsacia, Alemania y Portugal, dicha causa se hizo evidente. Se trataba de un insecto nativo de Norteamérica casi invisible para el ojo común, que succionaba los nutrientes de las raíces de las vides y las terminaba matando de inanición. Pero con el tiempo (al parecer en el año 1683), surgiría un cruce natural entre la Vitis Vinifera y las variedades nativas americanas, que sería denominado: “Alexander” [2], el cual, pese a tener un aroma un tanto desagradable, resultaría siendo mucho más resistente que sus antecesores y llevaría finalmente al surgimiento de variedades que si producirían un vino de calidad y que forjarían el cimiento de la industria vinícola estadounidense. Con dichos antecedentes, el primer vino comercial, se logró producir en California en el año 1824, región que en los años venideros, comenzaría a recibir un enorme número de inmigrantes, muchos de ellos provenientes de países europeos de larga tradición vinícola que, atraidos por la fiebre del oro, a su paso portarían sus conocimientos en vinicultura, contribuyendo de ésta manera a darle un enorme crecimiento a los viñedos de esa zona[3]. Luego, entre 1851 y 1861 el viticultor Húngaro Agoston Haraszthy[4], más conocido como el “Padre de la Viticultura de California”, importaría a Estados Unidos más de 300 variedades europeas, incluyendo Cabernet Sauvignon, Carignane, Pinot Noir, Sauvignon Blanc, Semillon, Riesling, Sylvaner, Gewürztraminer, Chenin Blanc e incluso la Zinfandel, variedad típica de su nativa Hungría que luego se convertiría en uno de los íconos estadounidenses, dando inicio de ésta manera, a la modernización de la industria vinícola de California. Lamentablemente, también la plaga de la Phylloxera, originaria del este del país y responsable de la destrucción de gran parte de los cultivos de la vid en Europa, llegaría a California en el año de 1880, destruyendo a su paso una gran cantidad de viñedos. Sin embargo, y a pesar de los grandes avances logrados hasta entonces, en el año 1919 la industria vinícola estadounidense sufriría un enorme descalabro, al emitirse la décimo octava enmienda a la Constitución de los Estados Unidos, que prohibiría la producción, distribución y consumo de alcohol en todo el país. Si bien, para el año de 1933, ésta habría sido revocada, varios de sus efectos permanecerían en el tiempo, creando un intrincado de normas y numerosas limitaciones a varios niveles de la industria, que incluso hoy en día seguirían persistiendo. Por fortuna en la década de los 50s el consumo del vino comenzaría a resurgir en el país de la mano de figuras públicas como J.F. Kennedy, Jackeline Kennedy o Julia Child, que atraídos por todas las cosas provenientes de Francia, convertirían en un símbolo de elegancia y glamour en Estados Unidos la costumbre de beber vino, principalmente los de origen francés. Igualmente en los años venideros, la investigación y la tecnología irían ganando peso en la producción de vino en el país, al punto de llegar a situarlo en un nivel de calidad similar e incluso superior a los del viejo continente. De hecho, a comienzos de los años 70s, la Universidad de California en Davis, empezaría a desarrollar nuevas técnicas para producir vinos completamente nuevos en California, altos en alcohol pero a la vez afrutados. Los frutos de dichos desarrollos se verían reflejados en el año 1976, con ocasión de la famosa cata a ciegas de Paris, en la que se enfrentarían varios vinos Chardonnay y Cabernet Sauvignon californianos con varios vinos franceses blancos de Borgoña y tintos de Burdeos, resultando como ganadores, los vinos estadounidenses Chardonnay Chateau Montelena de 1973 y Cabernet Sauvignon Stag’s Leap Wine Cellars de 1973, hechos que ayudarían a cambiar para siempre la percepción mundial sobre los vinos estadounidenses y elevarían las ventas de los vinos de California a niveles inimaginables.[5] Con tales antecedentes, no es casualidad que desde la década de los 80s la industria vinícola estadounidense haya atraído en gran escala a un enorme número de inversionistas extranjeros de países como Reino Unido, Japón, Francia, Suiza, España y Alemania y que la cultura del vino entre los consumidores de esta nación, hubiese empezado a desarrollarse a pasos agigantados. Incluso, en regiones como Ohio, Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania o Virginia que, en otros tiempos habrían estado marcadas por una larga historia de fracasos en materia vinícola, ha comenzado a darse un resurgimiento de la vitivinicultura, desde hace ya varios años, gracias al desarrollo de estudios y tecnologías que han permitido introducir nuevos híbridos y comprender mejor las patologías, plaguicidas y fungicidas. En la actualidad, Estados Unidos se configura como uno de los actores más importantes en la industria vinícola a nivel internacional, ubicándose como el principal consumidor de vino en el mundo, el sexto país con mayor superficie de viñedos, el cuarto productor mundial de vinos, el séptimo mayor exportador mundial de vinos, y el tercer mayor importador de vinos en el mundo[6]. Por ùltimo, es cierto que, muchas críticas han surgido desde el viejo mundo sobre la concepción que los estadounidenses le han dado al vino, al considerarlo demasiado intervenido por la mano del hombre, tecnificado y estandarizado, lo cual choca enormemente con el concepto de tradición y de terroir que se han manejado desde siempre en Europa. Sin embargo, el aporte de Estados Unidos en la industria vinícola mundial ha sido enorme y sin duda, ha logrado crear tendencias revolucionarias, no solo en cuanto a métodos de producción de vino se refiere, sino también en materia de comercialización y marketing, que definitivamente llegaron para quedarse. Muestra de ello es la costumbre de marcar las etiquetas del vino con el tipo de uva y no con la región vinícola, lo cual implicó una verdadera revolución para una industria acostumbrada a las denominaciones de origen, que sin duda, hizo el vino más entendible para los consumidores. Así mismo, se resaltan a su favor los grandes avances tecnológicos que este país ha generado para la industria, los cuales han permitido hacer frente de una mejor manera a los impases de la naturaleza y evitar enormes pérdidas económicas a los viticultores. En conclusión, al hablar de Estados Unidos como país vinícola, nos encontramos frente a uno de los grandes exponentes a nivel mundial. Sus vinos, dieron mucho de qué hablar durante el siglo XX y sin duda, seguirán dando de qué hablar. Ahora veamos un poco mas a fondo sus regiones vinícolas y los principales vinos que se producen en ellas: REGIONES VINÍCOLAS Estados Unidos produce vino de costa a costa y de hecho, actualmente, cada uno de sus 50 estados posee vinerías comerciales. Caracterizado por su independencia y originalidad, este país quiso adoptar desde 1978 (con obligatoriedad a partir de 1983) una forma particular de denominar sus regiones vinícolas, apartándose de esta manera del sistema AOC implementado por Francia en 1930 y de otros sistemas vinícolas del viejo mundo. Es así como, el Gobierno Federal creó el sistema de Área Vinícola Americana (AVA), en virtud del cual se delimita el territorio estadounidense por regiones de producción de uvas para vinos, distinguibles por características geográficas, con límites definidos por la Oficina de Comercio de Impuestos de Alcohol y Tabaco (TTB), Departamento del Tesoro de los Estados Unidos[7]. Teniendo en cuenta lo anterior, a continuación veamos las principales regiones vinícolas del país: a) California Es el Estado más importante en materia de producción de vinos en el país y el territorio más conocido internacionalmente en cuanto a vinos estadounidenses se refiere. De hecho, en esta zona se produce más del 85% del vino estadounidense. Tiene 1100 Km de norte a sur, lo que le permite tener una gran variedad de climas y por lo tanto, posibilitar el cultivo de diversos tipos de uvas. Lo anterior se genera como consecuencia de dos factores geográficos importantes: por una parte, su proximidad al Océano Pacífico, que crea vientos refrescantes y neblinas durante la mañana, generando bajas de temperatura y aportando humedad y por otra parte, la presencia de las montañas rocosas, que impiden la entrada de dichos vientos al interior y genera climas más secos y cálidos posibilitando así la producción de uvas más adaptables a temperaturas más altas. Al interior de California se identifica un gran número de AVA y sub AVA y prácticamente en todo el Estado existen viñedos, pero las zonas vinícolas más importantes son las siguientes:
En esta zona se encuentran dos de los territorios vinícolas más relevantes de todo el país y famosos a nivel internacional, esto es, Napa Valley y Sonoma. Napa Valley es un territorio de 48 Km de longitud que se ha convertido en sinónimo de territorio vinícola por excelencia. Cuenta con diversos microclimas, lo que le permite producir una gran variedad de uvas como Chardonnay, Sauvignon Blanc, Merlot y Zinfandel, pero la uva que principalmente ha ganado fama en este lugar es la Cabernet Sauvignon, que se hace envejecer hasta cuatro años en barriles. En esta zona se pueden encontrar varias de las bodegas más importantes del país como: Beringer Brothers, Chateaux Montelena, Inglenook Napa Valley Vineyards, Charles Krug Winery, Robert Mondavi Winery y Stag´s Leap Wine Cellars. Sonoma, por su parte, produce el mismo tipo de uvas que Napa Valley, pero en dicha región se resalta adicionalmente la producción de Pinot Noir y Chardonnay, dedicada a la creación de vinos espumosos, gracias a su clima frío. Vale la pena resaltar, además, que en Sonoma existen varios de los viñedos más poderosos del país como Gallo y Korbel o Kendall-Jackson. Adicionalmente, se encuentran otros dos territorios de bastante relevancia, como lo son Mendocino y Lake County, en donde si bien se producen algunas de las variedades tradicionales del Estado como la Pinot Noir y la Chardonnay, sus cultivadores se han caracterizado por tener una mente bastante abierta y han querido explorar con tipos de uvas diversos a los tradicionalmente ofrecidos en California, como por ejemplo, alguna variedades italianas como Fiano, Montepulciano y Arneis y algunas variedades alemanas y francesas como Gewürztraminer y Pinot Blanc. Así mismo, Mendocino ha sido catalogada como la región que más se encuentra a la vanguardia de la agricultura sostenible y orgánica.
En los territorios que se encuentran más al sur, en zonas de valles interiores como Santa Bárbara y Paso Robles, se producen variedades como Cabernet Sauvignon, Syrah y Zinfandel, mientras que, en zonas costeras como San Luis Obispo o la misma Santa Bárbara, se producen uvas de variedades como Pinot Noir, Chardonnay y Syrah. Finalmente, al norte del territorio, se encuentran zonas como el Condado de Monterrey donde la Chardonnay, la Gewürztraminer o la Riesling se producen. Así mismo, algunas cepas tintas como Merlot, Cabernet Sauvignon y Pinot Noir. Por otra parte, se encuentra el territorio de Santa Cruz Mountains, en cuyos suelos pobres y clima fresco, se producen algunos de los mejores vinos de California como los de la bodega Boony Doon y Ridge. Adicionalmente, se encuentra el Valle Central de San Joaquin, que se ubica en la zona de Modesto, lugar en el que se encuentra la sede de la mayor empresa vinícola del mundo, la E. & J. Gallo Winery
La latitud de la costa sur (de 32 ° N a 34 ° N) la ubica más al sur que cualquiera de las regiones vinícolas de Europa, y más cerca de las del norte de África. El Océano Pacífico proporciona algunas influencias refrescantes a esta parte cálida y seca de California, y la viticultura en la costa sur generalmente no llega más adentro que adonde llega la brisa del océano. La mayoría de sus AVAs se encuentran ubicados en la zona oeste de las montañas que la atraviesan, lo cual las hace más frescas, pero otras en cambio, se encuentran del lado este de dichas montañas lo cual detiene el viento que proviene del Océano Pacífico hacia esta zona, haciéndolas más secas y calientes, aunque con tardes más bien frescas. Por lo anterior, es una región que produce una gran variedad de uvas, tanto tintas: Syrah, Zinfandel, Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Merlot y Malbec (siendo la Zinfandel la que más reconocimiento tiene en este territorio), como blancas: Chardonnay, particularmente, pero también la Vionier y Muscat. b) Noroeste Viñedo en Oregon. Tomada de: imbibemagazine.com Esta región se caracteriza por ser un poco más fría que California y por tener una producción de vinos distinguida por sabores frutales maduros y acidez moderada, aunque más alta que la de California. Se divide en dos secciones principales: Washington y Oregon. Washington es la segunda zona productora de vino a nivel nacional. Se encuentra dividido por las montañas Cascade de norte a sur, por lo cual, al oeste de dicha cadena, el clima es frío y con mucha lluvia y vegetación, mientras que, al este, el clima es bastante cálido, desértico, con veranos calientes e inviernos fríos, zona en la que se produce la mayoría de las uvas del Estado. Por ese motivo, se produce una gran variedad de cepas, tanto de climas calientes como de climas fríos, como la Cabernet Sauvignon, Merlot, Chardonnay, Riesling, Syrah, entre otras. Sin embargo, el Estado ha adquirido buena parte de su reputación por su Merlot y de hecho es el mayor productor de esta variedad en Estados Unidos. En los blancos, destacan los Riesling. Igualmente, son muy famosos los Blend de Bordeaux. Algunos de sus AVA que se podrían destacar, son las siguientes: Yakima Valley, Columbia Valley, Walla Walla Valley, Red Mountain, Columbia Gorge. Oregon es la cuarta zona productora de vino a nivel nacional. El clima de esta región se caracteriza por ser más frío que el de Washington y está marcado por muchas lluvias. En efecto, la ubicación de Oregon en el paralelo 45 combinado con su ambiente marítimo, ha hecho que sus cultivos adquieran una gran similitud con los de Borgoña, Francia. Por ese motivo, la principal cepa que se cultiva en esta parte del país es la Pinot Noir. Así mismo, se produce la variedad Pinot Grigio, que ha sido comparada con la que se produce en Alsacia. También se producen otras variedades como la Chardonnay, Syrah y Riesling, entre otras. c) Noreste Viñedo en Long Island. Tomado de: winemag.com Esta región se identifica principalmente con el Estado de Nueva York. Se caracteriza por tener un clima frío y por la producción de uvas nativas americanas de la especie vitis Labrusca, híbridos entre ésta última y la especie europea vitis Vinifera, y algunas variedades de vitis Vinifera, todas las anteriores bastante aptas para sobrevivir fríos inviernos. Es la tercera zona productora de vino a nivel nacional. Actualmente se producen vinos de distintas variedades, principalmente blancos como: Chardonnay, Gewürztraminer, Pinot Blanc, Sauvignon Blanc y la ya mencionada Riesling, pero igualmente se producen algunas variedades tintas como Cabernet Sauvingnon, Cabernet Franc, Merlot y Pinot Noir. Así mismo, se produce Rosé. Igualmente resulta importante resaltar que, dada la alta presencia de vitis Labrusca, es una región que genera bastante producción de vino sacramental y jugo de uva, dentro de los cuales se destacan los Manischewitz y Welch’s[9]. Dentro de los AVA más importantes que se encuentran en esta región, están los siguientes: Finger Lakes, Valle del Río Hudson, Long Island y Niagara Escarpment. d) Suroeste Viñedo en Colorado. Tomado de: dreamstime.com Esta región vinícola se ha caracterizado más bien por producir vino para el consumo interno y no se ha enfocado tanto en vinos de alta calidad o de tipo exportación.
Sin embargo, ha venido presentando un desarrollo importante en los últimos años y está generando propuestas interesantes que podría situarla en un futuro en una mejor posición dentro del ranking nacional y posiblemente, internacional. Es el caso de la región Suroeste del país, compuesta por los Estados de Nuevo México, Arizona, Texas, Utah, Colorado y Oklahoma. [1] PINNEY, Thomas. A history of wine in America: From the Beginnings To Prohibition. Ed. University of California Press. Berkley, Los Angeles. 1989. En: https://publishing.cdlib.org/ucpressebooks/view?docId=ft967nb63q;chunk.id=0;doc.view=print [2] SCHULZ-SCHOMBURGK, Erik. La Aventura del Vino: América del Norte. Ediciön: Club VIP del Vino. Pág. 16. [3] NOWAK, Barbara Y WICHMAN, Beverly. El gran libro del vino. Editorial Panamericana, Primera edición, 2011. Págs. 8 y 9. [4] PINNEY, Thomas. A history of wine in America: From the Beginnings To Prohibition. Ed. University of California Press. Berkley, Los Angeles. 1989. En: https://publishing.cdlib.org/ucpressebooks/view?docId=ft967nb63q;chunk.id=0;doc.view=print [5] MOLINS RENTER, Albert: La Vanguardia. El día en que los vinos californianos ganaron por goleada a Francia. 24 de mayo de 2016. En: https://www.lavanguardia.com/comer/20160519/401903253514/el-dia-que-el-mundo-del-vino-cambio-para-siempre.html [6] OIV. Actualidad de la coyuntura del sector vitivinícola mundial en 2020. En: https://www.oiv.int/js/lib/pdfjs/web/viewer.html?file=/public/medias/7903/actualidad-oiv-de-la-coyuntura-del-sector-vitivin-cola-mundi.pdf [7] TTB Alcohol and Tobacco Trade Bureau. US Department of the State. En https://www.ttb.gov/wine/american-viticultural-area-ava [8] FISH, Tim. Wine Spectator, The Ups and Downs of the Sierra Foothills. 10 de agosto de 2011. En: https://www.winespectator.com/articles/the-ups-and-downs-of-the-sierra-foothills-45537. [9] HARRIS, Morgan. Inside New York Wine Country. 10 de agosto de 2015. En: https://winefolly.com/deep-dive/guide-to-new-york-wine-country/
0 Comments
|
VOLVER>>>>>autoraViviana Moyano, abogada, Wine Sommelier WSET 3, egresada del programa de "Vinos, Cafés y Otras bebidas" de la Escuela de Gastronomía Mariano Moreno, aspirante a sommelier AIS y apasionada por el vino.
|